jueves, 8 de marzo de 2007

De cómo se conocieron un Grillo una Seta y una Tarántula (versión de Arácnida)

Tarántula tejía el sueño de la noche anterior, le obsesionaba recomponer el puzzle que la vigilia le había conferido a modo de aviso, aún repleto de recuerdos difusos.
Mientras tanto Maketo la observaba absorto, hacia un buen rato que sirvió una guiness que no había catado y eso el bicho, como el la hacia llamar, era insólito.
Inmersa en su reminiscencia las horas se le antojaban minutos y por un momento deseó poder parar el segundero, la hora bruja se avecinaba, las manecillas del reloj
marcaban las 11 PM…
Entre tanto, Maketo aburrido y tedioso en un intento por despejar la empalagosa soledad que invadía la taberna se dirigió a ella en tono amable: -“me parece que la guiness esta macerando mas de lo debido…”
Tarántula se giró desafiante ante el osado interlocutor que entorpecía su concentración y le propinó una mirada tan seca que hizo temblar los tabiques.
Mak enmudeció. Solo se alcanzaba a escuchar tenuemente el soniquete del péndulo que inclemente y pendenciero dejaba que el tiempo se deslizase en el vacío.

Tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tic tac tac tic tac tic tac tic tac tic

A lo lejos unos pasos impetuosos se aproximaban…
La puerta de la taberna se abrió, Maketo dejó escapar un suspiro, un cliente, fin de mes…pero no daba crédito ante tal visión… era Seta, su prima Seta.
-“Seta! –exclamó con gozo
Tarántula alzó la cabeza abrumada por tanto alborozo y por fin vislumbro a Seta, la prima Seta, aquella de la que había escuchado tanto hablar a Eldelospelos y Maketo…
A simple vista le pareció menuda, con un halo de misterio y timidez que la enterneció al instante, incluso se fijo que la camiseta que vestía era la de su grupo favorito, no tuvo mas remedio, le pareció oportuno beber un trago de cerveza, en definitiva, volver al mundo real antes de que su vida se convirtiera en una quiniela de quimeras sin sentido.
Expectante y ansiosa aguardaba que Mak se decidiese a compartirla y así fue como entró a formar parte de la familia Pitau.
Ambas conectaron desde un principio, descubrieron que tenían varias cosas en común como las cañas, la música y un humor que hacia desfilar tintas negras y sarcasmo a raudales.
Mientras tanto, el bar se comenzó a colmar de seres de toda clase y categoría, desde Tortugas a Delfines mormones.
Tuvieron suerte y consiguieron acomodarse en la última mesa que un par Caimanes rechazaron a favor de la barra. Nada mas sentarse Seta dio un respingo fuera de lo normal en su especie y se levantó de la butaca para fundirse en un abrazo con un ser estiloso de cabello dorado ondulado al que Tarántula no conocía pero que le provocó un buen auspicio…
Seta como es costumbre se dispuso a presentarlas, con una gran sonrisa dijo: -“Tarántula, mi nueva prima desposada con Mak Pitau, te presento a mi prima predilecta el Grillo cri cri.”

-“encantada”- espetó la araña
-“que corra el ron”- exclamo graciosa el Grillo
Así pues compartieron carcajadas y confidencias mojadas en un havana7 que les supo a gloria bendita…

En un momento dado, Tarántula se mostró pensativa, no podía dilucidar bien si se trataba del alcohol, o si de veras la luz estaba desperezándose en su memoria…
- “gallos muertos”-pronunció en voz alta para probar a sus nuevas camaradas…
Seta y Grillo se miraron entre si y comenzaron a relatar su historia con los gallos muertos.
El rompecabezas encajaba a la perfección, por fin tenia la llave de la revelación.
Según contaron, a cada una de ellas le habían dejado un gallo muerto en la puerta de su casa. Las Sabandijas perniciosas que tuvieron como hermandad, se unieron en un trabajo maligno promovidas por la envidia.
A las 12.45 exactamente ante la perplejidad de sus nuevas amigas, la araña se levantó y se dirigió a la alacena donde había dejado unos gallos muertos en un fardo desconociendo una utilidad que ahora había recobrado sentido.
Una mirada más que un puñado de palabras bastó para que Seta y Grillo se unieran a ella así que bajo el influjo de Selene se introdujeron en el bosque para devolver los gallos muertos a sus enemigas. Esto haría que las Sabandijas destinaran sus vidas en el purgatorio del averno, relegadas a perecer en la ignorancia del infinito.
Así pues terminada la misión juntaron sus manos y mirando hacia el cielo observaron que la luna reflejaba en su lomo las 12.00 en punto.
Allí se prometieron lealtad y compromiso para combatir el odio la ira y la destrucción que azotaba el planeta.

El poder de tres no había hecho más que comenzar…

Cantemos:
“Cuando la muerte venga a visitarme
no me despiertes déjame dormir
aki he vivido aki kiero kedarme
pongamos que hablo de Madrid, de Madrid”

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